Pequeños artistas, grandes ideas
Talleres, escuelas y espacios donde el arte, la cocina, la cerámica y la imaginación ayudan a los niños a descubrir quienes son.

Hay lugares a los que los niñxs van porque “toca clase”… y hay otros de los que no se quieren ni ir.
Y honestamente, cuando encuentras espacios donde pueden ensuciarse las manos, cocinas, pintar, crear personajes, jugar con barro o simplemente sentirse libres, se nota muchísimo en su crecimiento. Salen seguros de sí mismos, más tranquilos, más emocionados y orgullosos.
No se tú, pero algo que he aprendido a lo largo de estos años siendo mamá de tres, es que no se trata de convertir a nuestros hijxs en artistas profesionales a los 7 años, sino más bien en darles herramientas para expresarse, experimentar y descubrir qué les gusta de verdad.
En la Ciudad de México existen proyectos increíbles que justo entienden el arte como un instrumento emocional y educativo. Algunos son más artísticos, otros más sensoriales, otros más libres y algunos incluso ayudan a la autoestima. Pero todos tienen algo en común, entienden que la creatividad infantil no se enseña bajo presión, sino que se despierta jugando.
Aquí te reuní algunos de los espacios más interesantes, échales un ojo y anímate a probar más de uno.
Art For Children
Ubicado en la zona de las Lomas, este estudio se ha convertido en uno de los favoritos para familias que buscan acercar a sus hijos al arte. Desde que entras al lugar sientes la vibra distinta. No tiene esa vibra rígida de la enseñanza de antes que te decían “siéntate y copia el dibujo”, todo lo contrario. Hay pintura y materiales por todos lados, proyectos súper originales sobre las paredes, y esa sensación super linda de libertad creativa.
El espacio trabaja principalmente pintura, dibujo, técnicas mixtas y proyectos tridimensionales donde los niños pueden experimentar sin miedo a equivocarse.
Lo que más me gusta es trabajan con la imaginación individual de cada niñx, osea no buscan la perfección de la técnica, sino más bien en que unx desarrolle su propio estilo mientras aprenden del color, composición y distintas formas de expresión artística.
Siento que es ideal para niñxs desde los 4 años hasta preadolescentes de 12 años, aunque también organizan talleres especiales para más grandecitos. Los grupos son pequeños y personalizados, lo que permite acompañar de manera más cercana el proceso creativo de cada alumno.
Casa de Barro
Casa de Barro es uno de esos lugares en donde la creatividad se trabaja desde lo sensorial. El barro, la cerámica y las texturas naturales no solo ayudan a que los niñxs bajen el ritmo, sino a que trabajen con la paciencia, la coordinación motriz y la concentración.
El contacto con materiales orgánicos tiene además un efecto súper relajante. Los pequeñxs moldean figuras, crean personajes, pintan piezas y aprenden procesos artesanales mientras aprenden a canalizar sus emociones. Sí, aquí entienden que las obras a veces se rompen y se vuelven a construir, y que todo es parte del mismo proceso.
El ambiente suele ser muy cálido y tranquilo. Lo recomiendo mucho para niñxs desde los 5 años, especialmente para los que disfrutan de actividades manuales. Los talleres suelen varias según la temporada, pero normalmente tiene actividades entre semana y los fines.
Lo más valioso de Casa de Barro es que enseña a los niñxs a disfrutar del proceso creativo. En un mundo acelerado, moldear barro obliga a ir despacio y conectarnos con nosotros mismos.
Instituto superior Mariano Moreno
Aunque es reconocido como uno de los institutos gastronómicos más importantes de Latinoamérica, Instituto Superior Mariano Moreno también ofrece talleres y cursos culinarios para niñxs y adolescentes. Así que si tienes un chavitx que ama ayudarte en la cocina o jugar al chef, este lugar le fascinará. Sus programas infantiles son toda una experiencia creativa, educativa y muy divertida.
Como lo lees, los pequeñxs aprenden desde recetas básicas hasta cocina internacional, así como técnicas de repostería y decoración. Y lo más lindo es que no lo siente como una clase seria, sino más bien como una práctica que los hace sentir autosuficientes.
Verlos con un mandil, midiendo ingredientes y decorando postres es de lo más tierno del mundo, pero más allá de eso, siento que los ayuda muchísimo con su independencia y seguridad.
Los talleres suelen dividirse por edades- aproximadamente de 6 a 10 años, y de 11 a 15 años- para adaptar la dificultad de las actividades. Ahorita esta por empezar el de Junior Mundialista, curso que será impartido los viernes de las 15:30 a las 17:30 a partir del 22 de mayo. Checa la sede que más te convenga, hay una en Polanco y otra en la Roma.
Escuincle
Escuincle es uno de esos proyectos independientes que tienen toda la onda. Ubicado en el Centro Histórico, este espacio reúne arte, manualidades y actividades culturales para niñxs (y adultos) de distintas edades.
Los talleres suelen tener un enfoque más experimental y menos académico. Aquí se puede pintar, recortar, intervenir materiales y desarrollar proyectos colectivos que estimulen la imaginación. Uno de mis talleres favoritos es el de decoración de pastel; se trata de pintar uno mini a tu antojo sobre una tabla de madera que trae diferentes colores de betún para que después te lo puedas comer en casa.
Lo recomendaría mucho para niñxs de 6 en adelante, pero también para tú lo pruebes y saques a tu niñx interior. Creo que es una excelente manera de estrechar lazos con tus hijxs mientras todos disfrutan de una divertida actividad.
Juego, exploración y descubrimiento constante es lo que encontraran en este increíble lugar; y si a eso le añades que esta dentro de la sede de monumentos históricos de la CDMX, aún más mágico.
Pero si tienes un niñx que vive cantando, actuando escenas en la sala, armando shows familiares o disfrazándose todo el tiempo, este lugar sin duda para él o ella.
Teuffer Entertainment es una escuela de teatro musical para niñxs y adolescentes donde toman clases de actuación, canto y baile mientras montan producciones completas. Y no es cualquier producción; hacen musicales muchísimo más grandes y profesionales de que uno imaginaria. Han trabajado obras como Mary Poppins, Grease y Mamma Mia.
Lo más importante es que se toman muy en serio el proceso artístico, pero sin perder esa parte divertida y emocional que hace que los niñxs conecten con el escenario. Entonces aquí no solo aprenden teatro, sino también a tener seguridad, presencia y confianza en ellos mismos.
Las clases suelen organizarse por edades y niveles. Está en Lomas de Chapultepec y normalmente manejan horarios vespertinos y ensayos especiales dependiendo de la obra.
Al final, más allá de si terminan pintando increíble, cocinando perfecto o subiéndose a un escenario, lo más bonito de estos espacios es ver como los niñxs empiezan a confiar en ellxs mismos. A veces sólo necesitan un lugar en donde puedan experimenta y crear sin que alguien le diga cómo hacerlo. Además de estos increíbles espacios, CDMX tiene cientos de museos (ideales para niñxs) en dónde pueden alimentarse más del arte, así que bien puedes llevarlxs los fines de semana para completar la experiencia artística, ¿no crees?









